Unidad de cirugía refractiva
La experiencia de un paciente LASIK
La experiencia de un paciente LASIK
Antes de la cirugía
La cirugía LASIK comienza con un estudio preoperatorio completo destinado a confirmar que tus ojos son adecuados para esta técnica.
Durante la valoración realizamos:
- Topografía corneal.
- OCT de segmento anterior.
- OCT de segmento posterior.
- Recuento endotelial cuando está indicado.
- Refracción exacta bajo dilatación pupilar.
- Estudio completo del segmento anterior.
- Exploración detallada del fondo de ojo.
Una vez finalizadas las pruebas, el oftalmólogo revisa personalmente todos los resultados contigo.
La elección de la técnica no depende únicamente de la graduación. También valoramos factores como la forma y grosor de la córnea, la calidad lagrimal, la edad, la profesión, las actividades deportivas, las aficiones y las expectativas visuales de cada paciente.
Juntos decidiremos cuál es la mejor opción para tus ojos.
Posteriormente, nuestro equipo de Atención al Paciente te explicará todos los pasos a seguir y organizará la fecha de la intervención.
El día de la cirugía
La cirugía LASIK es un procedimiento rápido, cómodo e indoloro.
A tu llegada al área quirúrgica:
- Te administraremos las gotas necesarias para preparar los ojos.
- Te colocarás la bata quirúrgica.
- Te pondremos gorro y protección para el calzado.
- Revisaremos nuevamente todos los datos y el tratamiento planificado.
Posteriormente accederás al quirófano.
La cirugía se realiza tumbado cómodamente en una camilla.
Durante la intervención únicamente tendrás que mirar una luz de fijación siguiendo las indicaciones del cirujano.
La anestesia se realiza mediante gotas y no suele existir dolor durante el procedimiento.
En primer lugar se crea una fina lámina corneal o flap. Posteriormente se aplica el láser Excímer para corregir la graduación y finalmente se recoloca el flap en su posición natural.
La cirugía suele durar apenas unos minutos por ojo.
Al finalizar no es necesario colocar lentes de contacto terapéuticas.
Tras unos minutos de descanso podrás reunirte con tus acompañantes.
Antes del alta, el cirujano explicará personalmente cómo ha transcurrido la intervención y resolverá cualquier duda.
Las primeras horas
La gran ventaja del LASIK es la rapidez de recuperación.
Durante las primeras horas es habitual notar:
- Sensación leve de arenilla.
- Lagrimeo.
- Visión algo empañada.
- Sensibilidad moderada a la luz.
Estas molestias suelen ser leves y desaparecen progresivamente durante el mismo día. Muchos pacientes ya perciben una mejoría visual importante pocas horas después de la cirugía.
Recomendamos descansar durante la tarde, evitar frotarse los ojos y utilizar correctamente las gotas prescritas.
La primera revisión
La revisión inicial se realiza al día siguiente.
En la mayoría de los pacientes la visión ya ha mejorado de forma muy significativa.
Comprobamos la correcta posición del flap, la evolución visual y resolvemos cualquier duda relacionada con el postoperatorio.
Recuperación visual
La recuperación visual tras LASIK es extraordinariamente rápida. Muchos pacientes alcanzan una visión funcional para realizar la mayoría de sus actividades habituales en las primeras 24 horas.
La reincorporación al trabajo suele ser posible en uno o dos días, dependiendo de la actividad profesional. Aunque la visión mejora muy rápidamente, pequeñas fluctuaciones visuales pueden persistir durante las primeras semanas mientras el ojo completa su proceso de estabilización.
¿Qué se siente después?
Una de las frases más frecuentes que escuchamos tras una cirugía LASIK es:
“No pensaba que fuera tan rápido.”
La mayoría de los pacientes se sorprenden por la comodidad del procedimiento y por la rapidez con la que recuperan la visión. La combinación de precisión, seguridad y recuperación rápida ha convertido al LASIK en una de las técnicas de cirugía refractiva más utilizadas en todo el mundo.
Cuando las características del ojo lo permiten, sigue siendo una excelente opción para quienes buscan independencia de gafas y una recuperación prácticamente inmediata.
La cirugía refractiva debe plantearse siempre pensando en toda la vida visual del paciente.
Por eso no solo valoramos el resultado inmediato, sino también qué opciones tendremos disponibles dentro de 10, 20 o 30 años.
En muchas ocasiones, la mejor técnica no es necesariamente la más rápida o la más conocida, sino aquella que ofrece la mejor combinación de seguridad, calidad visual y posibilidades futuras para cada paciente.
La cirugía corrige la graduación existente en el momento de la intervención, pero no puede impedir completamente los cambios naturales que pueden producirse con el paso de los años.
Por este motivo es fundamental que la graduación sea estable antes de plantear una cirugía refractiva.
Los pacientes con miopías elevadas o con tendencia a progresar pueden beneficiarse especialmente de técnicas como las lentes ICL, que permiten una mayor flexibilidad futura.
Todas las personas desarrollan catarata con el envejecimiento, independientemente de que se hayan sometido o no a cirugía refractiva.
En pacientes operados con láser (PRK o LASIK), la futura cirugía de catarata puede realizarse con normalidad.
En pacientes portadores de lentes ICL, cuando aparezca una catarata será necesario retirar previamente la lente ICL durante la misma cirugía e implantar posteriormente una lente intraocular definitiva.
Se trata de una situación perfectamente conocida y prevista dentro de la evolución natural del ojo.
Sí.
Aunque la gran mayoría de pacientes obtiene una corrección estable y satisfactoria durante muchos años, existen situaciones en las que puede ser necesario realizar algún ajuste adicional o un nuevo procedimiento.
Las posibilidades dependen de la técnica utilizada inicialmente.
Si me he operado con PRK o LASIK
En ocasiones puede persistir una pequeña graduación residual o producirse cambios refractivos con el paso de los años.
Cuando las características de la córnea lo permiten, es posible realizar un retratamiento con láser para afinar el resultado visual.
Por este motivo realizamos controles postoperatorios y valoramos siempre la estabilidad de la graduación antes de plantear cualquier retoque.
Afortunadamente, la necesidad de retratamiento es poco frecuente.
Si llevo lentes ICL
Una de las grandes ventajas de las lentes ICL es que son una técnica reversible.
La lente permanece dentro del ojo, pero puede retirarse o sustituirse si fuera necesario.
Aunque es poco habitual, si con el paso de los años aparecieran cambios significativos de graduación, puede plantearse el recambio por otra lente con diferente potencia.
Esta característica convierte a las ICL en una de las técnicas refractivas más flexibles y personalizables disponibles actualmente.
No existe una técnica mejor para todos los pacientes.
La mejor técnica es aquella que ofrece la máxima seguridad y la mejor calidad visual para cada ojo.
Por eso realizamos un estudio personalizado y dedicamos tiempo a explicar las ventajas e inconvenientes de cada opción antes de tomar una decisión conjunta.
Nuestro objetivo no es realizar una técnica concreta.
Nuestro objetivo es recomendar la mejor cirugía para tus ojos.
Como cualquier procedimiento quirúrgico, la cirugía refractiva no está completamente exenta de riesgos.
Afortunadamente, las complicaciones graves son extraordinariamente poco frecuentes.
La complicación potencial más importante es la infección ocular.
Por este motivo todas las intervenciones se realizan en un entorno quirúrgico con estrictos protocolos de esterilidad, asepsia y antisepsia, además de utilizar tratamiento antibiótico preventivo.
La selección adecuada del paciente, la experiencia del equipo quirúrgico y el seguimiento postoperatorio permiten que estas cirugías presenten actualmente unos niveles de seguridad extraordinariamente elevados.
La cirugía corrige la graduación existente en el momento de la intervención.
Sin embargo, si la miopía o la hipermetropía todavía no estaban completamente estabilizadas, pueden producirse pequeños cambios con el paso de los años.
Por este motivo realizamos un estudio preoperatorio muy riguroso y seleccionamos cuidadosamente el momento adecuado para la cirugía
Sí.
Todas las técnicas requieren tratamiento postoperatorio mediante colirios.
Habitualmente utilizamos combinaciones de antibióticos y antiinflamatorios durante varias semanas.
La duración exacta dependerá de la técnica empleada y de la evolución individual de cada paciente.
Seguir correctamente el tratamiento es una parte muy importante del éxito quirúrgico.
El empleo de lágrimas artificiales es recomendable durante el postoperatorio
Habitualmente intervenimos cada ojo en días distintos, separados aproximadamente una semana.
Durante ese periodo:
- Puedes utilizar tu lente de contacto habitual en el ojo pendiente de cirugía.
- Si utilizas gafas, puede colocarse un cristal neutro en el ojo ya operado para mejorar el confort visual.
- Puedes realizar la mayoría de las actividades habituales siguiendo las recomendaciones indicadas por el equipo médico.
La mayoría de los pacientes se adapta muy bien a esta situación temporal.
Tras una cirugía PRK o LASIK
Las actividades físicas suaves suelen poder retomarse aproximadamente a partir de la primera semana.
Los deportes de contacto o actividades con riesgo de traumatismo ocular pueden requerir más tiempo.
Tras una cirugía ICL
Recomendamos evitar esfuerzos físicos intensos durante las primeras dos o tres semanas.
Posteriormente la gran mayoría de pacientes puede volver progresivamente a toda su actividad deportiva habitual.
Cada caso es diferente y el cirujano indicará las recomendaciones específicas en función de la evolución postoperatoria.
Depende de la técnica y del tipo de trabajo.
Tras una cirugía LASIK o ICL muchos pacientes pueden reincorporarse a actividades de oficina en pocos días. En la PRK la recuperación suele ser algo más lenta y habitualmente recomendamos varios días de reposo visual.
Durante la consulta preoperatoria te orientaremos específicamente según tu profesión.
Depende de la técnica utilizada.
LASIK
El postoperatorio suele ser muy cómodo.
Puede existir algo de lagrimeo, sensación de arenilla o visión ligeramente borrosa durante las primeras horas, pero la recuperación visual es muy rápida.
ICL
La recuperación suele ser extraordinariamente cómoda.
La mayoría de los pacientes experimentan una mejoría visual importante desde el día siguiente a la intervención y apenas presentan molestias.
PRK
Es la técnica con un postoperatorio más exigente.
Durante los primeros días es habitual presentar:
- Lagrimeo.
- Fotofobia.
- Sensación de cuerpo extraño.
- Visión borrosa.
- Molestias o momentos de dolor.
Para minimizar estas molestias pautamos medicación específica y recomendamos descansar durante las primeras 24-48 horas.
La buena noticia es que estas molestias son temporales y forman parte del proceso normal de cicatrización.
No.
Nuestro objetivo es que toda la experiencia quirúrgica sea lo más cómoda posible.
Las intervenciones se realizan con anestesia adecuada y los pacientes habitualmente describen la cirugía como una experiencia mucho más sencilla de lo que habían imaginado.
La cirugía en sí misma no duele.
La única técnica que puede asociar molestias relevantes durante el postoperatorio es la PRK, debido al proceso de cicatrización de la superficie corneal.
No. Tanto la cirugía láser (PRK o LASIK) como la implantación de lentes ICL son procedimientos rápidos.
La intervención suele durar entre 5 y 10 minutos por ojo y raramente supera los 15 minutos en total.
La mayor parte del tiempo que el paciente permanece en la clínica corresponde a la preparación preoperatoria y al periodo de recuperación posterior.

