Unidad de retina y vítreo
Unidad de retina y vítreo
Probablemente la estructura más sofisticada del ojo
Especialistas
La retina: una estructura pequeña con una enorme responsabilidad
La retina es probablemente la estructura más sofisticada del ojo.
Situada en la parte posterior del globo ocular, es un tejido nervioso altamente especializado encargado de captar la luz y transformarla en señales que posteriormente son interpretadas por el cerebro para generar las imágenes que vemos.
Leer, conducir, reconocer rostros, disfrutar de un paisaje o percibir los detalles más finos dependen del correcto funcionamiento de esta delicada estructura.
Por ello, las enfermedades retinianas pueden tener un impacto muy importante sobre la calidad de vida y requieren un diagnóstico precoz y un manejo altamente especializado.
La Unidad de Retina y Vítreo de Clínica Vila está dirigida por la Dra. Isabel Pascual y la Dra. Mª Teresa Alemany
Diagnóstico de precisión
La retina es una de las áreas de la oftalmología que más ha evolucionado durante las últimas décadas.
Actualmente disponemos de sistemas de imagen capaces de analizar estructuras microscópicas de la retina con una precisión extraordinaria, permitiendo detectar enfermedades en fases cada vez más precoces y monitorizar con exactitud su evolución y respuesta a los tratamientos.
Entre las principales pruebas diagnósticas destacan:
- Tomografía de Coherencia Óptica (OCT).
- OCT Angiografía.
- Retinografía.
- Ecografía ocular.
La combinación de tecnología avanzada y experiencia clínica permite realizar diagnósticos más precisos y tratamientos más eficaces.
Las enfermedades retinianas más frecuentes
Las enfermedades de la retina pueden requerir tratamiento médico, tratamiento con láser o cirugía especializada.
Entre las patologías más frecuentes que tratamos destacan:
Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE)
La mácula es la zona central de la retina responsable de la visión más fina y detallada.
La DMAE constituye una de las principales causas de pérdida visual en personas mayores de 50 años y puede presentarse en forma seca o húmeda.
Actualmente disponemos de tratamientos capaces de frenar la progresión de muchas de estas formas de enfermedad.
Desprendimiento de retina
El desprendimiento de retina constituye una de las urgencias oftalmológicas más importantes.
La aparición de moscas volantes, destellos luminosos o una sombra oscura en el campo visual debe ser valorada de forma urgente.
La cirugía precoz realizada por especialistas es fundamental para preservar la visión.
Técnicas
Una de las mayores revoluciones de la oftalmología moderna
Durante los últimos años las inyecciones intravítreas han transformado por completo el tratamiento de numerosas enfermedades retinianas.
Estos medicamentos se administran directamente en el interior del ojo, permitiendo alcanzar concentraciones terapéuticas adecuadas, que resultarían imposibles mediante colirios o tratamientos sistémicos.
Suelen ser necesarios realizar inyecciones periodicamente, siendo de extraordinaria importancia respetar los intervalos para evitar reactivaciones de la enfermedad
Actualmente utilizamos algunos de los tratamientos más avanzados disponibles, entre ellos:
- Avastin® (bevacizumab).
- Eylea® (aflibercept).
- Eylea HD® (aflibercept 8 mg).
- Vabysmo® (faricimab).
- Ozurdez® (triamcinolona)
- Iluvien® (fluocinolona)
Estos fármacos han cambiado radicalmente el pronóstico de enfermedades como:
- DMAE húmeda.
- Edema macular diabético.
- Oclusiones venosas retinianas.
- Neovascularización asociada a alta miopía.
La investigación continúa avanzando y cada vez disponemos de tratamientos más eficaces y duraderos.
Fotocoagulación láser retiniana
El láser retiniano continúa siendo una herramienta fundamental en el tratamiento de numerosas enfermedades de la retina.
Permite actuar de forma muy precisa sobre zonas concretas de la retina para sellar roturas, tratar áreas de mala perfusión o prevenir complicaciones futuras.
Se realiza habitualmente en consulta, utilizando una lente especial apoyada sobre el ojo y aplicando múltiples impactos de láser cuidadosamente controlados.
Entre sus principales indicaciones destacan:
- Retinopatía diabética.
- Roturas retinianas.
- Lesiones predisponentes al desprendimiento de retina.
- Algunas enfermedades vasculares retinianas.
Una de las microcirugías más sofisticadas de la medicina
La cirugía vitreorretiniana es probablemente una de las áreas más complejas y delicadas de toda la oftalmología.
Trabajamos sobre estructuras extremadamente finas situadas en el interior del ojo utilizando instrumentos de precisión milimétrica y sistemas de visualización de altísima resolución.
A través de microincisiones prácticamente invisibles se accede a la cavidad vítrea para tratar enfermedades que hace pocos años conducían inevitablemente a una pérdida visual severa.
Entre las patologías más frecuentes que tratamos mediante vitrectomía destacan:
- Desprendimiento de retina.
- Agujero macular.
- Membrana epirretiniana.
- Hemorragia vítrea.
- Complicaciones de la diabetes ocular.
- Tracciones vitreorretinianas complejas.
Durante la intervención pueden retirarse membranas microscópicas, eliminar hemorragias, reaplicar la retina desprendida, cerrar agujeros maculares o tratar áreas dañadas mediante láser intraocular.
La cirugía moderna permite realizar procedimientos cada vez menos invasivos, con instrumental de calibre muy reducido y tiempos de recuperación significativamente más rápidos que hace tan solo unos años.
La combinación de experiencia quirúrgica, tecnología avanzada y diagnóstico precoz permite actualmente recuperar o preservar la visión en situaciones que anteriormente se consideraban irreversibles.
Síntomas de alarma
Existen síntomas que nunca deben ignorarse y que requieren una valoración oftalmológica preferente:
- Aparición brusca de moscas volantes.
- Destellos luminosos.
- Deformación de las imágenes.
- Pérdida repentina de visión.
- Aparición de una cortina o sombra en el campo visual.
En muchas enfermedades retinianas, el diagnóstico precoz puede marcar la diferencia entre conservar o perder visión.
Ante cualquiera de estos síntomas, recomendamos una valoración oftalmológica urgente.
No.
Y precisamente ahí radica uno de los principales problemas de las enfermedades retinianas.
La retina es un tejido nervioso altamente especializado que carece de receptores del dolor. Esto significa que muchas enfermedades potencialmente graves pueden desarrollarse sin producir molestias ni dolor ocular.
Por este motivo, patologías como:
- Desgarros retinianos.
- Desprendimientos de retina.
- Degeneración macular.
- Hemorragias vítreas.
- Retinopatía diabética.
pueden comenzar únicamente con síntomas visuales.
Los pacientes suelen notar:
- Aparición de moscas volantes.
- Destellos luminosos.
- Deformación de las imágenes.
- Visión borrosa.
- Pérdida de visión.
- Aparición de una sombra o cortina en el campo visual.
Pero habitualmente no experimentan dolor.
Por ello, la ausencia de dolor nunca debe interpretarse como una señal de tranquilidad cuando aparece un cambio visual repentino.
Una revisión oftalmológica precoz puede marcar la diferencia entre conservar o perder visión.
La retina no suele avisar con dolor. Lo hace con cambios en la visión. Y esos cambios nunca deben ignorarse.
La única forma segura de observar directamente un eclipse solar es utilizando gafas homologadas específicamente para observación solar con certificación ISO 12312-2.
No son seguros:
- Gafas de sol convencionales.
- Radiografías.
- Cristales ahumados.
- CDs o métodos caseros.
- Prismáticos o telescopios sin filtros solares adecuados.
Una alternativa excelente es la observación indirecta mediante sistemas de proyección.
Disfrutar de un eclipse es una experiencia extraordinaria.
Hacerlo de forma segura es la mejor manera de conservar también la visión para seguir disfrutando de los siguientes.
Sí.
Mirar directamente al sol durante un eclipse sin protección adecuada puede producir una lesión denominada retinopatía solar.
El daño se produce principalmente por un mecanismo fotoquímico sobre la mácula, la zona central de la retina responsable de la visión más fina.
Lo más preocupante es que la retina no tiene receptores del dolor, por lo que el daño puede producirse sin que el paciente note molestias inmediatas.
Los síntomas pueden aparecer horas o incluso días después e incluyen:
- Visión borrosa central.
- Distorsión de las imágenes.
- Aparición de una mancha oscura fija en el centro de la visión.
- Dificultad para leer.
En algunos casos las lesiones pueden ser permanentes.
La DMAE afecta principalmente a la visión central.
No suele producir una ceguera total, ya que habitualmente la visión periférica permanece conservada.
Sin embargo, sí puede dificultar enormemente actividades como leer, conducir o reconocer rostros.
Afortunadamente los tratamientos actuales permiten controlar muchos casos de DMAE húmeda y han mejorado de forma extraordinaria el pronóstico visual de estos pacientes.
En muchas enfermedades retinianas el éxito del tratamiento depende directamente de mantener las pautas de seguimiento indicadas.
Retrasar revisiones o inyecciones puede favorecer la reactivación de la enfermedad y provocar daños irreversibles en la retina.
Por ello insistimos especialmente en la importancia de cumplir los controles programados, incluso cuando aparentemente la visión se encuentra estable.
La mayoría de los pacientes describen el procedimiento como molesto pero bien tolerado.
Antes de la inyección se realiza una preparación cuidadosa del ojo y se aplica anestesia tópica mediante gotas.
La aguja utilizada es extremadamente fina y la inyección dura apenas unos segundos.
Lo más habitual es notar cierta presión o sensación extraña más que dolor propiamente dicho.
La gran mayoría de pacientes se sorprende de lo rápido que resulta el procedimiento.
En determinadas cirugías introducimos gases especiales dentro del ojo para ayudar a mantener la retina aplicada durante el proceso de cicatrización.
Estos gases se reabsorben espontáneamente con el paso de los días o semanas.
Mientras la burbuja permanece dentro del ojo es habitual percibir una línea móvil o un nivel líquido que cambia con la posición de la cabeza.
Es importante recordar que mientras exista gas intraocular no se puede viajar en avión ni ascender a grandes altitudes sin autorización médica.
El tratamiento postural es especialmente importante en determinadas cirugías vitreorretinianas.
Agujero macular
En muchos casos es necesario mantener una posición boca abajo durante varios días para que la burbuja de gas intraocular empuje adecuadamente sobre la mácula y favorezca el cierre del agujero.
Desprendimiento de retina
En determinados desprendimientos de retina también utilizamos gases intraoculares que actúan como tamponadores internos.
Dependiendo de la localización de las roturas retinianas, puede ser necesario mantener una posición específica de la cabeza para que la burbuja ejerza presión exactamente sobre la zona que queremos sellar.
La duración y el tipo de postura dependen de cada caso y serán explicados detalladamente por el cirujano.
Porque la retina es tejido nervioso.
Cuando permanece desprendida durante demasiado tiempo, especialmente en la zona macular, puede sufrir daños irreversibles.
Por eso insistimos tanto en que síntomas como:
- Moscas volantes bruscas.
- Destellos luminosos.
- Aparición de una cortina oscura.
- Pérdida repentina de visión.
deben ser valorados de forma urgente.
En retina, muchas veces el tiempo es visión.
La recuperación visual tras un desprendimiento de retina es muy variable y depende de múltiples factores.
El más importante es si la mácula, la parte central de la retina responsable de la visión fina, se encontraba ya desprendida o no en el momento de la cirugía.
Cuando la mácula todavía no se ha afectado, el pronóstico visual suele ser significativamente mejor.
Por este motivo el diagnóstico precoz y el tratamiento quirúrgico rápido son fundamentales.
El tiempo que la retina permanece desprendida puede condicionar directamente el resultado visual final.
Aunque la recuperación anatómica suele ser rápida, la recuperación visual completa puede prolongarse durante semanas o incluso meses dependiendo de cada caso.
Los destellos luminosos o fotopsias suelen producirse por tracciones del vítreo sobre la retina. También pueden ser escotomas centelleantes causados por migrañas o hipotensión arterial
Aunque en muchas ocasiones se deben simplemente a un desprendimiento vítreo posterior relacionado con la edad, también pueden asociarse a roturas retinianas.
Por ello, especialmente cuando aparecen junto a moscas volantes, deben ser valorados por un oftalmólogo.
Sí, especialmente si aparecen de forma brusca o aumentan rápidamente.
Las llamadas moscas volantes o miodesopsias suelen relacionarse con cambios del vítreo asociados a la edad y en muchas ocasiones son benignas.
Sin embargo, cuando aparecen de forma repentina, se acompañan de destellos luminosos o aumentan significativamente en poco tiempo, pueden indicar la presencia de un desgarro retiniano o incluso ser el primer síntoma de un desprendimiento de retina.
Por este motivo recomendamos una exploración oftalmológica completa con dilatación pupilar siempre que aparezcan estos síntomas.

