Experiencia paciente ICL2026-06-08T09:33:07+02:00

Unidad de cirugía refractiva

La experiencia de un paciente ICL

La experiencia de un paciente ICL

Antes de la cirugía

La cirugía con lentes ICL comienza con un estudio preoperatorio exhaustivo destinado a determinar si eres candidato a esta técnica y a calcular con precisión la lente que mejor se adapta a tus ojos.

Durante la valoración realizamos:

  • Topografía corneal.
  • OCT de segmento anterior.
  • OCT de segmento posterior.
  • Recuento endotelial.
  • Biometría ocular.
  • Medición de profundidad de cámara anterior.
  • Refracción exacta bajo dilatación pupilar.
  • Estudio completo del segmento anterior.
  • Exploración detallada del fondo de ojo.

Toda esta información permite seleccionar el tamaño y potencia exactos de la lente que se implantará en cada ojo.

Una vez completado el estudio, el oftalmólogo revisa personalmente todos los resultados contigo.

La decisión final se toma conjuntamente, teniendo en cuenta no solo las pruebas realizadas, sino también factores tan importantes como la edad, la graduación, la profesión, las actividades deportivas, las aficiones y las expectativas visuales. Nuestro objetivo no es únicamente corregir la graduación, sino elegir la opción más adecuada para cada paciente.

Posteriormente, nuestro equipo de Atención al Paciente te explicará todos los pasos siguientes y organizará las fechas quirúrgicas.

Preparación preoperatoria

Al tratarse de una cirugía mayor ambulatoria realizada bajo supervisión anestésica, solicitaremos habitualmente un estudio preoperatorio que incluye:

  • Analítica sanguínea.
  • Electrocardiograma.

Estas pruebas permiten al anestesista confirmar que todo se encuentra en condiciones óptimas para la intervención.

Además, recibirás instrucciones precisas sobre las gotas que deberás utilizar antes de la cirugía para conseguir una adecuada dilatación pupilar y facilitar el procedimiento.

El día de la cirugía

La cirugía de lentes ICL se realiza en quirófano bajo supervisión directa del anestesista.

Es importante destacar que habitualmente intervenimos cada ojo en días distintos, separando ambas cirugías aproximadamente una semana. De este modo podemos comprobar la evolución del primer ojo antes de proceder con el segundo.

Llegarás a la clínica con el ojo que vamos a operar ya dilatado.

Tras la recepción:

  • Te colocarás la bata quirúrgica.
  • Te pondremos gorro y protección para el calzado.
  • Verificaremos nuevamente todos los datos de seguridad y la lente que va a implantarse.

Posteriormente accederás al quirófano.

El anestesista administrará la anestesia seleccionada y permanecerá contigo durante todo el procedimiento monitorizando constantemente tus constantes vitales. La intervención se realiza tumbado cómodamente en una camilla.

Cuando utilizamos anestesia peribulbar no se nota nada durante toda la cirugía, permitiendo realizar el procedimiento con la máxima comodidad y seguridad para el paciente.

La lente ICL se introduce a través de una microincisión corneal, se despliega suavemente dentro del ojo y posteriormente se coloca cuidadosamente detrás del iris, delante del cristalino, donde permanecerá de forma permanente.

La cirugía suele durar entre 5 y 10 minutos.

Primeras horas tras la intervención

Una vez finalizada la cirugía realizarás un breve periodo de recuperación.

Aproximadamente una hora y media después de la intervención realizamos una primera revisión para comprobar:

  • La presión intraocular.
  • La correcta posición de la lente.
  • El estado general del ojo.

Cuando utilizamos anestesia peribulbar, habitualmente mantenemos el ojo ocluido hasta el día siguiente.

Tras esta primera revisión, el ojo vuelve a cubrirse y el paciente regresa a casa para descansar.

La revisión del día siguiente

Al día siguiente retiramos el apósito y realizamos una revisión completa.

Valoramos:

  • La posición definitiva de la lente.
  • La presión intraocular.
  • La transparencia corneal.
  • La calidad visual inicial.

Si todo evoluciona correctamente, el paciente comienza inmediatamente con el tratamiento postoperatorio y puede retomar progresivamente sus actividades habituales.

En esta visita suele programarse también la intervención del segundo ojo, que habitualmente se realiza aproximadamente una semana después.

Recuperación visual

Una de las principales ventajas de las lentes ICL es la rapidez de recuperación visual.

La mayoría de los pacientes experimentan una mejoría muy importante desde el día siguiente a la intervención. Aunque cada caso es diferente, lo habitual es que ya pueda realizarse una vida prácticamente normal en muy poco tiempo.

Durante las semanas siguientes el ojo termina de adaptarse completamente a la lente y la calidad visual continúa mejorando progresivamente.

¿Qué se siente después?

Muchos pacientes describen la cirugía ICL como una de las experiencias más gratificantes de su vida visual.

La lente permanece completamente oculta detrás del iris, no se nota, no se ve y no modifica el aspecto externo del ojo.

Además, al no alterar la córnea ni la película lagrimal, permite obtener una excelente calidad visual preservando al máximo las estructuras naturales del ojo.

La combinación de precisión, reversibilidad, seguridad y calidad visual convierte actualmente a las lentes ICL en una de las técnicas más avanzadas de la cirugía refractiva moderna.

Comentario del Dr. Vila:

“Las lentes ICL son probablemente la técnica refractiva más sofisticada que realizamos. Cuando están indicadas, ofrecen una calidad visual extraordinaria con una recuperación sorprendentemente rápida.”

Nuestro enfoque2026-06-08T09:56:42+02:00

La cirugía refractiva debe plantearse siempre pensando en toda la vida visual del paciente.

Por eso no solo valoramos el resultado inmediato, sino también qué opciones tendremos disponibles dentro de 10, 20 o 30 años.

En muchas ocasiones, la mejor técnica no es necesariamente la más rápida o la más conocida, sino aquella que ofrece la mejor combinación de seguridad, calidad visual y posibilidades futuras para cada paciente.

¿Puede volver la miopía?2026-06-08T09:56:09+02:00

La cirugía corrige la graduación existente en el momento de la intervención, pero no puede impedir completamente los cambios naturales que pueden producirse con el paso de los años.

Por este motivo es fundamental que la graduación sea estable antes de plantear una cirugía refractiva.

Los pacientes con miopías elevadas o con tendencia a progresar pueden beneficiarse especialmente de técnicas como las lentes ICL, que permiten una mayor flexibilidad futura.

¿Y cuando aparezca la catarata?2026-06-08T09:55:47+02:00

Todas las personas desarrollan catarata con el envejecimiento, independientemente de que se hayan sometido o no a cirugía refractiva.

En pacientes operados con láser (PRK o LASIK), la futura cirugía de catarata puede realizarse con normalidad.

En pacientes portadores de lentes ICL, cuando aparezca una catarata será necesario retirar previamente la lente ICL durante la misma cirugía e implantar posteriormente una lente intraocular definitiva.

Se trata de una situación perfectamente conocida y prevista dentro de la evolución natural del ojo.

¿Podría volver a operarme si fuera necesario?2026-06-08T09:55:16+02:00

Sí.

Aunque la gran mayoría de pacientes obtiene una corrección estable y satisfactoria durante muchos años, existen situaciones en las que puede ser necesario realizar algún ajuste adicional o un nuevo procedimiento.

Las posibilidades dependen de la técnica utilizada inicialmente.

Si me he operado con PRK o LASIK

En ocasiones puede persistir una pequeña graduación residual o producirse cambios refractivos con el paso de los años.

Cuando las características de la córnea lo permiten, es posible realizar un retratamiento con láser para afinar el resultado visual.

Por este motivo realizamos controles postoperatorios y valoramos siempre la estabilidad de la graduación antes de plantear cualquier retoque.

Afortunadamente, la necesidad de retratamiento es poco frecuente.

 

Si llevo lentes ICL

Una de las grandes ventajas de las lentes ICL es que son una técnica reversible.

La lente permanece dentro del ojo, pero puede retirarse o sustituirse si fuera necesario.

Aunque es poco habitual, si con el paso de los años aparecieran cambios significativos de graduación, puede plantearse el recambio por otra lente con diferente potencia.

Esta característica convierte a las ICL en una de las técnicas refractivas más flexibles y personalizables disponibles actualmente.

¿Qué técnica es mejor?2026-06-08T09:54:20+02:00

No existe una técnica mejor para todos los pacientes.

La mejor técnica es aquella que ofrece la máxima seguridad y la mejor calidad visual para cada ojo.

Por eso realizamos un estudio personalizado y dedicamos tiempo a explicar las ventajas e inconvenientes de cada opción antes de tomar una decisión conjunta.

Nuestro objetivo no es realizar una técnica concreta.

Nuestro objetivo es recomendar la mejor cirugía para tus ojos.

¿Existen complicaciones graves?2026-06-08T09:53:56+02:00

Como cualquier procedimiento quirúrgico, la cirugía refractiva no está completamente exenta de riesgos.

Afortunadamente, las complicaciones graves son extraordinariamente poco frecuentes.

La complicación potencial más importante es la infección ocular.

Por este motivo todas las intervenciones se realizan en un entorno quirúrgico con estrictos protocolos de esterilidad, asepsia y antisepsia, además de utilizar tratamiento antibiótico preventivo.

La selección adecuada del paciente, la experiencia del equipo quirúrgico y el seguimiento postoperatorio permiten que estas cirugías presenten actualmente unos niveles de seguridad extraordinariamente elevados.

¿La graduación puede volver a aparecer?2026-06-08T09:53:31+02:00

La cirugía corrige la graduación existente en el momento de la intervención.

Sin embargo, si la miopía o la hipermetropía todavía no estaban completamente estabilizadas, pueden producirse pequeños cambios con el paso de los años.

Por este motivo realizamos un estudio preoperatorio muy riguroso y seleccionamos cuidadosamente el momento adecuado para la cirugía

¿Tengo que ponerme gotas después de la cirugía?2026-06-08T09:52:58+02:00

Sí.

Todas las técnicas requieren tratamiento postoperatorio mediante colirios.

Habitualmente utilizamos combinaciones de antibióticos y antiinflamatorios durante varias semanas.

La duración exacta dependerá de la técnica empleada y de la evolución individual de cada paciente.

Seguir correctamente el tratamiento es una parte muy importante del éxito quirúrgico.

El empleo de lágrimas artificiales es recomendable durante el postoperatorio

¿Qué puedo hacer entre la cirugía del primer ojo y la del segundo ojo en una ICL?2026-06-08T09:52:28+02:00

Habitualmente intervenimos cada ojo en días distintos, separados aproximadamente una semana.

Durante ese periodo:

  • Puedes utilizar tu lente de contacto habitual en el ojo pendiente de cirugía.
  • Si utilizas gafas, puede colocarse un cristal neutro en el ojo ya operado para mejorar el confort visual.
  • Puedes realizar la mayoría de las actividades habituales siguiendo las recomendaciones indicadas por el equipo médico.

La mayoría de los pacientes se adapta muy bien a esta situación temporal.

¿Cuándo puedo volver a hacer deporte?2026-06-08T09:51:57+02:00

Tras una cirugía PRK o LASIK

Las actividades físicas suaves suelen poder retomarse aproximadamente a partir de la primera semana.

Los deportes de contacto o actividades con riesgo de traumatismo ocular pueden requerir más tiempo.

Tras una cirugía ICL

Recomendamos evitar esfuerzos físicos intensos durante las primeras dos o tres semanas.

Posteriormente la gran mayoría de pacientes puede volver progresivamente a toda su actividad deportiva habitual.

Cada caso es diferente y el cirujano indicará las recomendaciones específicas en función de la evolución postoperatoria.

¿Cuándo puedo volver a trabajar?2026-06-08T09:51:12+02:00

Depende de la técnica y del tipo de trabajo.

Tras una cirugía LASIK o ICL muchos pacientes pueden reincorporarse a actividades de oficina en pocos días. En la PRK la recuperación suele ser algo más lenta y habitualmente recomendamos varios días de reposo visual.

Durante la consulta preoperatoria te orientaremos específicamente según tu profesión.

¿Cómo son los postoperatorios?2026-06-08T09:50:32+02:00

Depende de la técnica utilizada.

LASIK

El postoperatorio suele ser muy cómodo.

Puede existir algo de lagrimeo, sensación de arenilla o visión ligeramente borrosa durante las primeras horas, pero la recuperación visual es muy rápida.

ICL

La recuperación suele ser extraordinariamente cómoda.

La mayoría de los pacientes experimentan una mejoría visual importante desde el día siguiente a la intervención y apenas presentan molestias.

PRK

Es la técnica con un postoperatorio más exigente.

Durante los primeros días es habitual presentar:

  • Lagrimeo.
  • Fotofobia.
  • Sensación de cuerpo extraño.
  • Visión borrosa.
  • Molestias o momentos de dolor.

Para minimizar estas molestias pautamos medicación específica y recomendamos descansar durante las primeras 24-48 horas.

La buena noticia es que estas molestias son temporales y forman parte del proceso normal de cicatrización.

¿Duele la cirugía?2026-06-01T11:54:32+02:00

No.

Nuestro objetivo es que toda la experiencia quirúrgica sea lo más cómoda posible.

Las intervenciones se realizan con anestesia adecuada y los pacientes habitualmente describen la cirugía como una experiencia mucho más sencilla de lo que habían imaginado.

La cirugía en sí misma no duele.

La única técnica que puede asociar molestias relevantes durante el postoperatorio es la PRK, debido al proceso de cicatrización de la superficie corneal.

¿Dura mucho la cirugía?2026-06-01T11:53:18+02:00

No. Tanto la cirugía láser (PRK o LASIK) como la implantación de lentes ICL son procedimientos rápidos.
La intervención suele durar entre 5 y 10 minutos por ojo y raramente supera los 15 minutos en total.
La mayor parte del tiempo que el paciente permanece en la clínica corresponde a la preparación preoperatoria y al periodo de recuperación posterior.

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