Unidad de oculoplastia
Unidad de oculoplastia
La mirada: salud, funcionalidad y expresión
Especialistas
Muchos pacientes creen tener “piel sobrante” cuando en realidad lo que tienen es una caída del párpado, y eso nos permite entender muy bien la diferencia entre ambas cirugías.
Rejuvenecimiento de la mirada
La mirada es una de las primeras zonas del rostro donde se manifiestan los signos del envejecimiento.
Con el paso de los años pueden aparecer:
- Exceso de piel en los párpados.
- Bolsas palpebrales.
- Descenso de las cejas.
- Aspecto de cansancio permanente.
- Pérdida de definición del contorno ocular.
Actualmente disponemos de múltiples tratamientos destinados a rejuvenecer la mirada respetando siempre la naturalidad y la expresión individual de cada paciente.
Nuestro objetivo no es cambiar la mirada.
Nuestro objetivo es recuperar su frescura, luminosidad y armonía.
Blefaroplastia
La cirugía estética más realizada en la región periocular
La blefaroplastia es una de las intervenciones más frecuentes dentro de la cirugía estética facial.
Permite corregir el exceso de piel y las bolsas de los párpados superiores e inferiores, mejorando el aspecto de cansancio y envejecimiento de la mirada.
Blefaroplastia superior
Corrige el exceso de piel del párpado superior que puede producir sensación de pesadez e incluso interferir con el campo visual.
Blefaroplastia inferior
Permite tratar las bolsas palpebrales inferiores y mejorar el contorno de la zona periocular.
Los resultados suelen ser naturales, duraderos y con una elevada satisfacción por parte de los pacientes.
Oculoplastia funcional
Cuando los párpados dejan de funcionar correctamente
Los párpados tienen una función esencial en la protección y lubricación del ojo.
Cuando su posición o funcionamiento se alteran, pueden aparecer molestias, irritación ocular, lagrimeo, dificultad visual e incluso lesiones de la superficie ocular.
Entre las patologías más frecuentes destacan:
La mirada: salud, funcionalidad y expresión
Los párpados y las estructuras que rodean los ojos desempeñan una función fundamental en la protección ocular, la lubricación de la superficie del ojo y la calidad visual.
Además, constituyen uno de los elementos más importantes de la expresión facial y de la percepción que los demás tienen de nosotros.
Con el paso de los años pueden aparecer alteraciones funcionales y cambios estéticos que afectan tanto a la salud ocular como al aspecto de la mirada.
La Unidad de Oculoplastia de Clínica Vila está formada por el Dr. Miguel Esteban y la Dra. Lucía Payá, oftalmólogos especializados y con gran experiencia en cirugía oculoplástica, reconstructiva y estética periocular.
Nuestro objetivo es preservar la salud ocular, restaurar la función de los párpados y mejorar la armonía natural de la mirada mediante tratamientos personalizados y técnicas quirúrgicas avanzadas.
Una mirada natural
La filosofía de nuestra unidad se basa en un principio fundamental:
La mejor cirugía estética es aquella que pasa desapercibida.
Buscamos resultados naturales, equilibrados y respetuosos con la expresión facial de cada persona.
Porque una mirada rejuvenecida no debe parecer operada.
Debe parecer descansada, fresca y saludable.
Mucho más que una blefaroplastia
En muchos pacientes el envejecimiento de la mirada no depende únicamente de los párpados.
Por este motivo, con frecuencia la blefaroplastia puede asociarse a otros procedimientos destinados a mejorar el resultado global.
Entre ellos destacan:
- Corrección de la ptosis palpebral.
- Elevación de la cola de la ceja.
- Rejuvenecimiento periocular.
- Tratamientos complementarios para mejorar la calidad de la piel.
La planificación individualizada permite obtener resultados armónicos, naturales y adaptados a las características faciales de cada paciente.
Porque muchísimos pacientes piensan que tienen “piel sobrante” cuando en realidad lo que tienen es una caída del párpado, y eso os permite explicar muy bien la diferencia entre ambas cirugías.
Sí.
En determinados pacientes, especialmente aquellos con ptosis importante o exceso de piel en los párpados superiores, la cirugía no solo mejora el aspecto de la mirada sino también la visión funcional.
Muchos pacientes refieren tras la intervención una sensación de mayor amplitud visual, menor esfuerzo para abrir los ojos y una mejor calidad de vida en actividades cotidianas como leer, conducir o trabajar frente al ordenador.
Recomendamos valoración oftalmológica cuando una lesión:
- Crece progresivamente.
- Cambia de forma o color.
- Sangra con facilidad.
- Presenta costras persistentes.
- Produce molestias o irritación.
- No desaparece con el tiempo.
La mayoría de las lesiones son benignas, pero un diagnóstico precoz siempre es la mejor opción.
No.
De hecho, en muchos pacientes ocurre exactamente lo contrario.
El lagrimeo suele deberse a problemas de drenaje de las lágrimas, a alteraciones de la superficie ocular que provocan una producción refleja de lágrima o a mala calidad de la lágrima.
Por ello es fundamental estudiar correctamente la causa antes de indicar un tratamiento.
Sí.
El tratamiento dependerá de la causa.
Si se trata de unas pocas pestañas mal dirigidas, pueden realizarse tratamientos específicos sobre esas pestañas.
Cuando el problema es un entropión o una alteración de la posición del párpado, la solución más eficaz suele ser la corrección quirúrgica.
El objetivo es evitar el roce continuo sobre la superficie ocular y proteger la córnea.
No siempre.
Muchas veces el problema no está en las pestañas sino en la posición del párpado.
Cuando el párpado gira hacia dentro aparece una alteración denominada entropión.
En esta situación, las pestañas normales comienzan a rozar la córnea y la conjuntiva produciendo:
- Irritación.
- Lagrimeo.
- Sensación de arenilla.
- Molestias oculares persistentes.
Por ello es importante valorar no solo las pestañas, sino toda la anatomía del párpado.
La mayoría de los pacientes puede realizar actividades cotidianas suaves desde los primeros días.
La inflamación y los hematomas suelen disminuir significativamente durante la primera o segunda semana.
La reincorporación al trabajo dependerá del tipo de actividad y de la rapidez de recuperación de cada paciente.
Sí.
Los hematomas y la inflamación forman parte del proceso normal de recuperación.
La intensidad varía mucho entre pacientes.
Algunas personas presentan apenas una ligera inflamación, mientras que otras desarrollan hematomas más visibles durante los primeros días.
Lo habitual es que mejoren progresivamente durante las primeras dos semanas.
La aplicación de frío local y seguir las recomendaciones médicas ayuda a acelerar la recuperación.
Las incisiones se realizan siguiendo los pliegues naturales de los párpados.
En la blefaroplastia superior, la cicatriz suele quedar oculta dentro del surco natural del párpado.
Con el paso de los meses, en la mayoría de los pacientes resulta prácticamente imperceptible.
Sí, aunque no es lo más frecuente.
La cirugía corrige la posición del párpado en el momento de la intervención, pero los tejidos continúan envejeciendo y pueden seguir produciéndose cambios con el paso de los años.
Además, algunas enfermedades neurológicas o musculares pueden favorecer nuevas caídas del párpado.
Afortunadamente, la mayoría de los pacientes mantiene una mejoría estable durante mucho tiempo.
La blefaroplastia proporciona resultados muy duraderos.
Sin embargo, no detiene el proceso natural de envejecimiento.
La piel, los tejidos y las estructuras perioculares continúan evolucionando con el paso de los años, aunque normalmente los pacientes mantienen la mejoría obtenida durante muchos años.
Por este motivo, la mayoría de los pacientes no requieren nuevas intervenciones durante largos periodos de tiempo.
Porque los párpados no son simplemente piel.
Los párpados forman parte de un complejo sistema cuya función es proteger el ojo, distribuir correctamente la lágrima, mantener la superficie ocular sana y garantizar una adecuada calidad visual.
Por este motivo, cualquier cirugía sobre los párpados debe tener en cuenta no solo el resultado estético, sino también el correcto funcionamiento del ojo.
El oftalmólogo especializado en oculoplastia posee una formación específica tanto en cirugía palpebral como en enfermedades oculares, lo que le permite valorar simultáneamente aspectos que otros especialistas no manejan habitualmente:
- Estado de la córnea y la superficie ocular.
- Presencia de ojo seco.
- Posición y función de los párpados.
- Calidad y drenaje de la lágrima.
- Función muscular palpebral.
- Salud visual global del paciente.
Además, muchas veces lo que el paciente interpreta como un problema estético es en realidad una alteración funcional.
Por ejemplo, una aparente acumulación de piel puede esconder una ptosis palpebral, un descenso de la ceja o una alteración de la musculatura del párpado que requiere un tratamiento diferente.
El oftalmólogo especializado en oculoplastia está entrenado para diagnosticar correctamente estas situaciones y elegir la técnica más adecuada para cada caso.
Nuestro objetivo no es únicamente mejorar la apariencia de la mirada.
Buscamos preservar la salud ocular, mejorar la función de los párpados y conseguir resultados naturales, armónicos y duraderos.
Porque una buena cirugía palpebral no solo debe verse bien.
También debe funcionar bien.

