Degeneración macular

Degeneración macular

Problemas de visión

¿Qué es la degeneración macular?

La degeneración macular asociada a la edad es una enfermedad que afecta a la mácula, la zona central de la retina responsable de la visión más precisa y detallada. La mácula permite tareas como la lectura, el reconocimiento de rostros o la visión de pequeños detalles.

Cuando esta zona se deteriora, la visión central se ve afectada, mientras que la visión periférica suele mantenerse conservada. Esto significa que el paciente puede seguir orientándose en el espacio, pero pierde nitidez en el centro del campo visual.

Existen dos formas principales de degeneración macular: la forma seca, que es la más frecuente y de evolución más lenta, y la forma húmeda, que es menos común pero puede progresar de manera más rápida debido al crecimiento de vasos sanguíneos anómalos bajo la retina.

Ojo miope

Síntomas

Las consecuencias de la degeneración macular afectan principalmente a la visión central.

Los síntomas iniciales suelen incluir visión borrosa o distorsionada, dificultad para leer, necesidad de más luz para realizar tareas de cerca y alteración en la percepción de líneas rectas, que pueden verse onduladas o deformadas. Con la progresión de la enfermedad, puede aparecer una zona oscura o vacía en el centro de la visión.

En la forma seca, la pérdida visual suele ser progresiva y lenta. En la forma húmeda, los cambios pueden ser más bruscos y afectar de forma importante a la visión en un periodo corto de tiempo.

La detección precoz es fundamental, especialmente en la forma húmeda, ya que el tratamiento temprano puede ayudar a frenar el deterioro visual y preservar la función de la mácula.

Diagnóstico

En Clínica Vila realizamos un estudio completo de la retina mediante OCT (tomografía de coherencia óptica) y otras pruebas de imagen avanzadas que permiten detectar y monitorizar la degeneración macular con gran precisión.

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¿Cómo se trata la degeneración macular?

El tratamiento depende del tipo de degeneración macular y de su grado de evolución.

En la forma seca, el enfoque se basa en el seguimiento oftalmológico y en medidas destinadas a ralentizar la progresión de la enfermedad, incluyendo control de factores de riesgo y revisiones periódicas.

En la forma húmeda, el tratamiento principal consiste en la administración de inyecciones intravítreas de fármacos antiangiogénicos, que actúan frenando el crecimiento de los vasos sanguíneos anómalos responsables del daño macular.

En algunos casos seleccionados pueden emplearse tratamientos complementarios como la terapia fotodinámica, dependiendo de las características de las lesiones y de la evolución del paciente.

El objetivo del tratamiento es preservar la mejor visión central posible durante el mayor tiempo, evitando el avance de la enfermedad y minimizando el impacto funcional.

El seguimiento periódico es fundamental para ajustar el tratamiento en función de la evolución de la enfermedad, especialmente en los casos de degeneración macular húmeda.

¿Qué son las inyecciones intravítreas?

Las inyecciones intravítreas permiten administrar el medicamento directamente en el interior del ojo, alcanzando concentraciones terapéuticas que serían imposibles de conseguir mediante colirios o tratamientos generales. Son el tratamiento fundamental de la DMAE húmeda, y utilizamos fármacos antiangiogénicos como Avastin® (bevacizumab), Eylea® (aflibercept), Eylea HD® y Vabysmo® (faricimab), seleccionando en cada caso el más adecuado.

El éxito del tratamiento depende en gran medida de respetar los protocolos y las pautas de revisión indicadas, ya que retrasar los controles es la principal causa de reactivación de la enfermedad.

En Clínica Vila prestamos especial atención al cumplimiento riguroso de estos protocolos, realizando el procedimiento en un ambiente controlado y con estrictas condiciones de asepsia.

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