Sí.

Mirar directamente al sol durante un eclipse sin protección adecuada puede producir una lesión denominada retinopatía solar.

El daño se produce principalmente por un mecanismo fotoquímico sobre la mácula, la zona central de la retina responsable de la visión más fina.

Lo más preocupante es que la retina no tiene receptores del dolor, por lo que el daño puede producirse sin que el paciente note molestias inmediatas.

Los síntomas pueden aparecer horas o incluso días después e incluyen:

  • Visión borrosa central.
  • Distorsión de las imágenes.
  • Aparición de una mancha oscura fija en el centro de la visión.
  • Dificultad para leer.

En algunos casos las lesiones pueden ser permanentes.