PRK o LASIK: ¿cuál es la diferencia real?
PRK o LASIK: ¿cuál es la diferencia real?
PRK o LASIK: ¿cuál es la diferencia real? Hablamos con la Dra. Ana Adloff
La Dra. Ana Adloff, especialista en córnea y cirugía refractiva de Clínica Vila, nos recibe para aclarar una de las dudas más frecuentes entre quienes se plantean operarse de miopía, hipermetropía o astigmatismo: PRK o LASIK, ¿qué técnica es mejor?
Doctora, empecemos por lo básico: ¿qué tienen en común la PRK y el LASIK?
Las dos usan el mismo láser, el láser Excímer, y las dos persiguen lo mismo: que la persona deje de depender de gafas o lentillas corrigiendo la curvatura de la córnea. La diferencia no está en el láser, sino en cómo llegamos hasta la córnea para aplicarlo.
¿Y ahí es donde empiezan las diferencias?
Exacto. En el LASIK, antes de aplicar el láser se crea una fina lámina en la córnea, lo que llamamos un flap, se levanta, se trata por debajo y luego se vuelve a colocar en su sitio. En la PRK no se crea ningún flap ni se hace ningún corte: se trabaja directamente sobre la superficie de la córnea. Esa diferencia, que parece pequeña, es la que explica casi todo lo demás.
Se suele decir que el LASIK tiene una recuperación más rápida. ¿Es así?
Sí, eso es cierto y hay que decirlo con claridad. Con LASIK muchos pacientes notan mejoría visual en cuestión de horas y suelen incorporarse a su rutina en uno o dos días. Es una de sus grandes ventajas y por eso es una técnica tan utilizada en todo el mundo.
Entonces, si la recuperación es más rápida, ¿por qué en Clínica Vila la PRK es vuestra técnica de referencia en tantos pacientes?
Porque la recuperación rápida no es el único factor que importa. Al no crear un flap, con la PRK preservamos mejor la estructura y la biomecánica natural de la córnea, alteramos menos su sensibilidad y el riesgo de ojo seco después de la cirugía es menor. Y una vez completada la recuperación, que sí requiere algo más de paciencia, el resultado visual final es equivalente al del LASIK. Es una técnica con más de tres décadas de recorrido y sigue siendo una de las más seguras que tenemos.
Además, aunque son poco frecuentes, el LASIK presenta complicaciones específicas relacionadas con la creación del flap, como su desplazamiento tras un traumatismo, la aparición de pliegues o problemas de cicatrización, complicaciones que no existen en la PRK
¿Qué significa «más paciencia» en la práctica? ¿Cuánto tarda alguien en notarse bien del todo?
Los primeros días hay más molestia y a veces dolor mientras la superficie cicatriza, eso es real y preferimos que el paciente lo sepa de antemano en vez de llevarse una sorpresa. Pero a partir del cuarto o quinto día ya se puede hacer vida bastante normal, y la visión sigue mejorando de forma progresiva en las semanas siguientes hasta estabilizarse. No es una recuperación de horas como el LASIK, pero tampoco es un proceso largo ni complicado.
¿Hay pacientes para los que una de las dos técnicas sea claramente más adecuada?
Sí, y ahí es donde entra el estudio previo. La PRK suele ser la mejor opción en córneas más finas, porque no necesita el grosor extra que exige crear un flap, y también la recomendamos con frecuencia a deportistas o a personas con profesiones de riesgo de un posible traumatismo como cuerpos de seguridad, bomberos, etc… porque al no existir flap no hay ese punto vulnerable ante un golpe en el ojo.
El LASIK, por su parte, encaja muy bien en quien tiene una córnea con el grosor adecuado y para quien la incorporación inmediata a su día a día es una prioridad.
Entonces, ¿cuál es mejor?
Esa es la pregunta que casi todos me hacen, y siempre respondo lo mismo: la pregunta no es qué técnica es mejor en general, sino cuál es mejor para los ojos de esa persona en concreto. Por eso antes de cualquier cirugía hacemos un estudio muy completo, con topografía corneal, OCT, recuento endotelial y una refracción exacta, entre otras pruebas. Con esos datos, y hablando con el paciente sobre su edad, su profesión, si hace deporte y qué espera del resultado, decidimos juntos cuál es la mejor opción.
Antes de terminar, ¿hay alguna otra alternativa además del láser?
Sí, las lentes ICL, que se implantan dentro del ojo sin tocar la córnea. Son una opción excelente en ciertos casos, sobre todo con graduaciones altas o córneas que no son aptas para láser, pero merecen su propia conversación con más calma. Lo dejamos para otro post.
Si tiene dudas sobre si la PRK o el LASIK es la opción adecuada para su caso, puede consultarlo con la Dra. Ana Adloff en Clínica Vila.

