Hablamos con la Dra. Mayerling Suriano sobre la SLT
Hablamos con la Dra. Mayerling Suriano sobre la SLT
«Un tratamiento con láser que le da un respiro a sus ojos»
La Dra. Mayerling Suriano, especialista en glaucoma y catarata de Clínica Vila, nos recibe para hablar de un tratamiento que cada vez usan más los pacientes con glaucoma: la SLT, o Trabeculoplastia Láser Selectiva.
Doctora, para empezar: ¿qué es exactamente la SLT?
Es un tratamiento con láser para el glaucoma. El nombre suena complicado, pero la idea es sencilla: dentro del ojo hay una especie de «desagüe» por donde drena el líquido que mantiene la presión ocular. En el glaucoma, este “desagüe” no funciona todo lo bien que debería, y la presión sube. Con la SLT aplicamos un láser muy preciso sobre esa zona para ayudar a que el líquido drene mejor y la presión baje.
¿Duele? Muchos pacientes se asustan solo de escuchar la palabra «láser».
Lo entiendo perfectamente, es la primera pregunta que me hacen casi siempre. La respuesta es no, no duele. Se hace en la consulta, con gotas anestésicas, el paciente está despierto y sentado, igual que en una revisión normal. Dura apenas unos minutos. Como mucho, algunos sienten un pequeño destello de luz o una molestia muy leve, nada más.
¿Y después? ¿Hay que guardar reposo, usar parche, algo así?
No, nada de eso. El paciente se va caminando a su casa el mismo día y puede hacer vida normal casi de inmediato. Recetamos unas gotas los días posteriores para calmar cualquier inflamación mínima, pero no hay reposo, no hay parche, no hay que dejar de trabajar.
¿Para qué pacientes está pensada?
Principalmente para personas con glaucoma de ángulo abierto, que es el tipo más común, o con la presión del ojo alta sin daño todavía. La podemos usar de dos formas: como primera opción, incluso antes que las gotas, o como apoyo cuando el paciente ya usa gotas y queremos ayudar a bajar más la presión, o reducir la cantidad de colirios que necesita.
Ahí quiero detenerme: ¿la SLT puede reemplazar las gotas?
En muchos casos sí, o al menos disminuye el número de colirios. Sabemos, por trabajos publicados a nivel internacional con miles de pacientes, que empezar con SLT en vez de con gotas da resultados muy buenos: menos pacientes terminan necesitando cirugía y muchos logran controlar su presión sin depender tanto de aplicarse gotas todos los días. Y para quien ya sabe lo que cuesta acordarse de las gotas, sin faltar un solo día, eso es un alivio importante.
¿El efecto es para siempre?
El efecto es muy bueno, pero no permanente. Aproximadamente el 70% de los pacientes responden adecuadamente y el efecto puede durar 1-2 años. Lo bueno es que es posible repetir el tratamiento de SLT cuando haga falta.
La parte negativa es que, por desgracia, un 20-30% de pacientes tiene una respuesta parcial o simplemente no se modifica la presión intraocular
¿Tiene riesgos o efectos secundarios que el paciente deba conocer?
Es un procedimiento muy seguro, de los más seguros que tenemos en glaucoma. Puede haber una inflamación leve y pasajera, o en algún caso muy puntual una subida temporal de la presión que controlamos con las revisiones. Pero no toca ni daña el resto del ojo, y se puede repetir sin desgastar nada.

Si un paciente sale de la consulta con el diagnóstico de glaucoma, ¿qué le diría sobre la SLT?
Le diría que no le tenga miedo a la palabra láser. Es un procedimiento rápido, sin dolor, sin reposo, y que puede marcar una diferencia real en el control de su presión ocular y en su calidad de vida, muchas veces evitando o retrasando el uso de gotas o de una cirugía. Lo importante es hacerse revisiones regulares, porque el glaucoma no da síntomas hasta que ya ha avanzado, y cuanto antes actuamos, mejor protegemos la visión.
Si tiene dudas sobre si la SLT es adecuada para su caso, puede consultarlo con la Dra. Mayerling Suriano en Clínica Vila.

