Desde los primeros meses de vida existen signos que nos indican que el desarrollo visual está siendo correcto.

A partir de los 2-3 meses el bebé suele:

  • Fijar la mirada en los rostros.
  • Seguir objetos con los ojos.
  • Sonreír al reconocer a sus padres.
  • Mostrar interés por luces y juguetes.

Si observamos que no fija la mirada, no sigue objetos o parece no reaccionar a estímulos visuales, es recomendable una valoración oftalmológica.