Recomendamos evitar el maquillaje de los ojos durante aproximadamente dos semanas tras la cirugía.

Esta medida ayuda a reducir el riesgo de irritación o infección durante el proceso de cicatrización inicial.

Posteriormente podrá retomarse de forma progresiva. Debe tenerse en cuenta que desmaquillarse puede afectar al ojo, al ejercer presión sobre el párpado cerrado.