Un olvido puntual no suele tener consecuencias importantes.

Sin embargo, los olvidos frecuentes pueden provocar elevaciones de presión intraocular y favorecer la progresión del glaucoma.

La adherencia al tratamiento es uno de los factores más importantes para conservar la visión a largo plazo.

Por ello recomendamos intentar aplicar los colirios siempre a la misma hora y seguir rigurosamente las pautas indicadas.