Unidad de cirugía refractiva
Unidad de cirugía refractiva
Corregimos tu astigmatismo, miopía o hipermetropía para siempre
Especialistas
Volver a ver sin gafas ni lentillas
Quizá estés cansado de depender de las gafas. Quizá las lentes de contacto te resulten incómodas. O quizá quieras disfrutar de una mayor libertad visual en tu día a día, al practicar deporte, viajar o trabajar.
La cirugía refractiva permite corregir la miopía , la hipermetropía y el astigmatismo mediante procedimientos seguros, precisos y personalizados, reduciendo o eliminando la dependencia de gafas y lentillas.
En Clínica Vila, la Unidad de Cirugía Refractiva está dirigida por el Dr. Jorge Vila y la Dra. Ana Adloff, oftalmólogos con amplia experiencia en cirugía ocular y en la selección de la técnica más adecuada para cada paciente.
No todos los ojos son iguales. Por eso, cada paciente necesita una valoración individualizada para encontrar la mejor solución.
Estudio preoperatorio
Antes de plantear cualquier cirugía realizamos un estudio completo del ojo.
Analizamos:
Graduación real bajo cicloplejia.
- Topografía corneal.
- Grosor corneal.
- Calidad lagrimal.
- Tamaño pupilar.
- Retina periférica.
- Presión intraocular.
- Biometría ocular.
- Estado del cristalino.
Porque la cirugía refractiva empieza mucho antes de entrar en quirófano.
La clave del éxito es indicar correctamente la técnica adecuada para cada paciente.
Técnicas
Utilizamos el láser para remodelar la córnea y corregir la graduación.
Las dos principales técnicas son:
PRK
Nuestra técnica de referencia en muchos pacientes
La PRK fue la primera cirugía refractiva realizada con láser Excímer y continúa siendo una de las técnicas más seguras y eficaces.
- No se realiza ningún corte corneal.
- No se crea ningún flap.
- Se preserva mejor la biomecánica corneal.
- Menor alteración de la inervación corneal.
- Menor riesgo de ojo seco postoperatorio.
- Excelente opción en córneas finas.
- Excelente opción en deportistas y profesiones de riesgo.
¿Cuál es su inconveniente?
- La recuperación visual es más lenta.
- Los primeros días existe más molestia y el proceso de cicatrización requiere varias semanas.
Sin embargo, una vez completada la recuperación, los resultados visuales son equivalentes a los obtenidos con LASIK.
LASIK
El LASIK combina la creación de una fina lámina corneal con la aplicación del láser Excímer.
Permite una recuperación visual extraordinariamente rápida.
Ventajas
- Recuperación visual en horas.
- Mínimas molestias.
- Incorporación rápida al trabajo.
Limitaciones
- Necesita crear un flap corneal.
- Mayor alteración de la sensibilidad corneal.
- Mayor tendencia al ojo seco postoperatorio.
- No es la mejor opción en determinadas córneas.
Las lentes ICL son lentes implantables que se colocan dentro del ojo, detrás del iris y delante del cristalino. Corrigen miopía, hipermetropía y astigmatismo sin modificar la córnea.
Para muchos pacientes representan actualmente la mejor solución refractiva disponible.
Sus ventajas
- Reversibles.
- Recambiables.
- No eliminan tejido corneal.
- No inducen ojo seco.
- Calidad visual excepcional.
- Recuperación muy rápida.
- Ideales para graduaciones altas.
- Excelentes en córneas finas o especiales.
¿Qué nos gusta especialmente de las ICL?
- Son una cirugía extremadamente respetuosa con el ojo.
- No modifican la córnea.
- No alteran la lágrima.
- Y si en el futuro fuera necesario, pueden retirarse o sustituirse.
Nuestra filosofía
La cirugía refractiva no consiste en hacer láser.
La cirugía refractiva consiste en elegir correctamente la mejor técnica para cada ojo.
Por eso dedicamos una parte fundamental del proceso al estudio preoperatorio y a explicar personalmente las ventajas, limitaciones y expectativas reales de cada procedimiento.
Nuestro objetivo no es operar más ojos.
Nuestro objetivo es indicar la cirugía correcta para cada paciente y conseguir la mejor calidad visual posible durante toda la vida.
La cirugía refractiva debe plantearse siempre pensando en toda la vida visual del paciente.
Por eso no solo valoramos el resultado inmediato, sino también qué opciones tendremos disponibles dentro de 10, 20 o 30 años.
En muchas ocasiones, la mejor técnica no es necesariamente la más rápida o la más conocida, sino aquella que ofrece la mejor combinación de seguridad, calidad visual y posibilidades futuras para cada paciente.
La cirugía corrige la graduación existente en el momento de la intervención, pero no puede impedir completamente los cambios naturales que pueden producirse con el paso de los años.
Por este motivo es fundamental que la graduación sea estable antes de plantear una cirugía refractiva.
Los pacientes con miopías elevadas o con tendencia a progresar pueden beneficiarse especialmente de técnicas como las lentes ICL, que permiten una mayor flexibilidad futura.
Todas las personas desarrollan catarata con el envejecimiento, independientemente de que se hayan sometido o no a cirugía refractiva.
En pacientes operados con láser (PRK o LASIK), la futura cirugía de catarata puede realizarse con normalidad.
En pacientes portadores de lentes ICL, cuando aparezca una catarata será necesario retirar previamente la lente ICL durante la misma cirugía e implantar posteriormente una lente intraocular definitiva.
Se trata de una situación perfectamente conocida y prevista dentro de la evolución natural del ojo.
Sí.
Aunque la gran mayoría de pacientes obtiene una corrección estable y satisfactoria durante muchos años, existen situaciones en las que puede ser necesario realizar algún ajuste adicional o un nuevo procedimiento.
Las posibilidades dependen de la técnica utilizada inicialmente.
Si me he operado con PRK o LASIK
En ocasiones puede persistir una pequeña graduación residual o producirse cambios refractivos con el paso de los años.
Cuando las características de la córnea lo permiten, es posible realizar un retratamiento con láser para afinar el resultado visual.
Por este motivo realizamos controles postoperatorios y valoramos siempre la estabilidad de la graduación antes de plantear cualquier retoque.
Afortunadamente, la necesidad de retratamiento es poco frecuente.
Si llevo lentes ICL
Una de las grandes ventajas de las lentes ICL es que son una técnica reversible.
La lente permanece dentro del ojo, pero puede retirarse o sustituirse si fuera necesario.
Aunque es poco habitual, si con el paso de los años aparecieran cambios significativos de graduación, puede plantearse el recambio por otra lente con diferente potencia.
Esta característica convierte a las ICL en una de las técnicas refractivas más flexibles y personalizables disponibles actualmente.
No existe una técnica mejor para todos los pacientes.
La mejor técnica es aquella que ofrece la máxima seguridad y la mejor calidad visual para cada ojo.
Por eso realizamos un estudio personalizado y dedicamos tiempo a explicar las ventajas e inconvenientes de cada opción antes de tomar una decisión conjunta.
Nuestro objetivo no es realizar una técnica concreta.
Nuestro objetivo es recomendar la mejor cirugía para tus ojos.
Como cualquier procedimiento quirúrgico, la cirugía refractiva no está completamente exenta de riesgos.
Afortunadamente, las complicaciones graves son extraordinariamente poco frecuentes.
La complicación potencial más importante es la infección ocular.
Por este motivo todas las intervenciones se realizan en un entorno quirúrgico con estrictos protocolos de esterilidad, asepsia y antisepsia, además de utilizar tratamiento antibiótico preventivo.
La selección adecuada del paciente, la experiencia del equipo quirúrgico y el seguimiento postoperatorio permiten que estas cirugías presenten actualmente unos niveles de seguridad extraordinariamente elevados.
La cirugía corrige la graduación existente en el momento de la intervención.
Sin embargo, si la miopía o la hipermetropía todavía no estaban completamente estabilizadas, pueden producirse pequeños cambios con el paso de los años.
Por este motivo realizamos un estudio preoperatorio muy riguroso y seleccionamos cuidadosamente el momento adecuado para la cirugía
Sí.
Todas las técnicas requieren tratamiento postoperatorio mediante colirios.
Habitualmente utilizamos combinaciones de antibióticos y antiinflamatorios durante varias semanas.
La duración exacta dependerá de la técnica empleada y de la evolución individual de cada paciente.
Seguir correctamente el tratamiento es una parte muy importante del éxito quirúrgico.
El empleo de lágrimas artificiales es recomendable durante el postoperatorio
Habitualmente intervenimos cada ojo en días distintos, separados aproximadamente una semana.
Durante ese periodo:
- Puedes utilizar tu lente de contacto habitual en el ojo pendiente de cirugía.
- Si utilizas gafas, puede colocarse un cristal neutro en el ojo ya operado para mejorar el confort visual.
- Puedes realizar la mayoría de las actividades habituales siguiendo las recomendaciones indicadas por el equipo médico.
La mayoría de los pacientes se adapta muy bien a esta situación temporal.
Tras una cirugía PRK o LASIK
Las actividades físicas suaves suelen poder retomarse aproximadamente a partir de la primera semana.
Los deportes de contacto o actividades con riesgo de traumatismo ocular pueden requerir más tiempo.
Tras una cirugía ICL
Recomendamos evitar esfuerzos físicos intensos durante las primeras dos o tres semanas.
Posteriormente la gran mayoría de pacientes puede volver progresivamente a toda su actividad deportiva habitual.
Cada caso es diferente y el cirujano indicará las recomendaciones específicas en función de la evolución postoperatoria.
Depende de la técnica y del tipo de trabajo.
Tras una cirugía LASIK o ICL muchos pacientes pueden reincorporarse a actividades de oficina en pocos días. En la PRK la recuperación suele ser algo más lenta y habitualmente recomendamos varios días de reposo visual.
Durante la consulta preoperatoria te orientaremos específicamente según tu profesión.
Depende de la técnica utilizada.
LASIK
El postoperatorio suele ser muy cómodo.
Puede existir algo de lagrimeo, sensación de arenilla o visión ligeramente borrosa durante las primeras horas, pero la recuperación visual es muy rápida.
ICL
La recuperación suele ser extraordinariamente cómoda.
La mayoría de los pacientes experimentan una mejoría visual importante desde el día siguiente a la intervención y apenas presentan molestias.
PRK
Es la técnica con un postoperatorio más exigente.
Durante los primeros días es habitual presentar:
- Lagrimeo.
- Fotofobia.
- Sensación de cuerpo extraño.
- Visión borrosa.
- Molestias o momentos de dolor.
Para minimizar estas molestias pautamos medicación específica y recomendamos descansar durante las primeras 24-48 horas.
La buena noticia es que estas molestias son temporales y forman parte del proceso normal de cicatrización.
No.
Nuestro objetivo es que toda la experiencia quirúrgica sea lo más cómoda posible.
Las intervenciones se realizan con anestesia adecuada y los pacientes habitualmente describen la cirugía como una experiencia mucho más sencilla de lo que habían imaginado.
La cirugía en sí misma no duele.
La única técnica que puede asociar molestias relevantes durante el postoperatorio es la PRK, debido al proceso de cicatrización de la superficie corneal.
No. Tanto la cirugía láser (PRK o LASIK) como la implantación de lentes ICL son procedimientos rápidos.
La intervención suele durar entre 5 y 10 minutos por ojo y raramente supera los 15 minutos en total.
La mayor parte del tiempo que el paciente permanece en la clínica corresponde a la preparación preoperatoria y al periodo de recuperación posterior.


La córnea tiene una curvatura irregular, similar a un balón de rugby. La imagen se enfoca en varios planos distintos. Produce visión borrosa tanto de lejos como de cerca.



