Es recomendable consultar de forma precoz si observamos:

  • Ojos constantemente desviados.
  • Pupilas blancas o reflejos anormales en fotografías.
  • Falta de fijación visual.
  • Movimientos oculares anormales.
  • Lagrimeo excesivo acompañado de sensibilidad intensa a la luz.
  • Ojos muy grandes o córneas aparentemente aumentadas de tamaño.
  • Enrojecimiento ocular persistente.

Estos signos pueden asociarse a enfermedades que requieren valoración oftalmológica urgente.