No siempre.
Muchas veces el problema no está en las pestañas sino en la posición del párpado.
Cuando el párpado gira hacia dentro aparece una alteración denominada entropión.
En esta situación, las pestañas normales comienzan a rozar la córnea y la conjuntiva produciendo:
- Irritación.
- Lagrimeo.
- Sensación de arenilla.
- Molestias oculares persistentes.
Por ello es importante valorar no solo las pestañas, sino toda la anatomía del párpado.


Leave A Comment