Sí.

El tratamiento dependerá de la causa.

Si se trata de unas pocas pestañas mal dirigidas, pueden realizarse tratamientos específicos sobre esas pestañas.

Cuando el problema es un entropión o una alteración de la posición del párpado, la solución más eficaz suele ser la corrección quirúrgica.

El objetivo es evitar el roce continuo sobre la superficie ocular y proteger la córnea.